Publicado el 05/10/2026
La Región del Biobío continúa consolidando nuevas capacidades exportadoras en sectores intensivos en conocimiento. En este contexto, la directora regional (s) de ProChile en Biobío, Paula Hormazábal subrayó que este tipo de desarrollos refleja el potencial de la región para diversificar su matriz exportadora, incorporando soluciones científicas y tecnológicas que responden a demandas de industrias y centros de investigación a nivel internacional.
Es el caso de MELISA Institute, que se especializa en salud materna y fetal, reproducción humana y salud de la mujer, integrando ciencias básicas, epidemiología y medicina clínica para desarrollar investigación avanzada en proteogenómica, un área de la ciencia que estudia cómo la información que está en nuestros genes se transforma en proteínas, además de productos médicos con aplicaciones diagnósticas y terapéuticas.
Según explicó su CEO, Eloísa Koch, el instituto nació como un centro dedicado a investigación y ciencia básica, hoy suma un área de servicios (core facility) orientada a investigadores, universidades e industrias, junto a una nueva unidad de transferencia e innovación, que busca vincular la ciencia y llevar a mercados soluciones biotecnológicas para distintos sectores productivos.
El fuerte de la institución es la proteómica, el estudio a gran escala de las proteínas, disciplina en la que MELISA opera una de las tres plataformas avanzadas que existen en Latinoamérica, junto a un centro en Brasil y otro en México. A diferencia de sus competidores en Estados Unidos, que entregan únicamente datos crudos tras el análisis de las muestras, la empresa ofrece un acompañamiento completo al cliente: una reunión previa para definir el objetivo de la investigación, el análisis proteómico con informe bioinformático y una instancia final de presentación de resultados.
Ese modelo le ha permitido a MELISA Institute sumar colaboraciones con centros de investigación de alto impacto, como el Instituto Milenio de Oceanografía, con el que estudia organismos de la fosa de Atacama, y con algunos hospitales universitarios en USA, para llevar a cabo un estudio proteómico especializado de muestras de tejidos Humanos. En el ámbito productivo, ha trabajado con empresas como Arauco, F4F, Cura Biotech, Rubisco, AgroSuper y Neuroinnovación, aportando soluciones para la industria del salmón, la actividad forestal y la minería, entre otras.
Uno de sus hitos ha sido el desarrollo y patentamiento en Estados Unidos de una tecnología propia de base bioactiva, cuyo potencial de desarrollo comercial está explorando con socios industriales internacionales, con foco en Latinoamérica, México y Estados Unidos. El instituto ya registra exportaciones de servicios facturadas al extranjero y, según destacó Koch, se convirtió en la primera exportadora de servicios de proteómica en trabajar con Marca Chile.
El vínculo con ProChile se fortaleció el año pasado a través de la oficina comercial en Miami, donde el instituto sostuvo reuniones para explorar oportunidades de licenciamiento y posicionamiento de sus servicios. Uno de los principales desafíos que reconoce la propia empresa es comunicar de forma más simple el valor de una disciplina tan especializada como la proteómica, de modo de facilitar su vinculación con nuevos mercados e industrias.
De cara a lo que viene, MELISA Institute evalúa fortalecer su presencia en mercados como Perú, Uruguay, Argentina, Brasil y México, y explora además la posibilidad de sumarse a instancias asociativas con otras empresas de biotecnología de la Región del Biobío para participar de manera conjunta en ferias internacionales y misiones comerciales, en un trabajo articulado con ProChile.